jueves, mayo 18, 2006

¿A que huelen las nubes?

Quiero que sean sinceros. ¿Podría yo pasar por una niña de 17 años y pocos meses...? Si uno sólo de mis lectores me asegura que sí, ahora mismito lo dejo todo, y me marcho a los madriles a tirar aceite hirviendo a la niñatilla que hace de Sara en Los hombres de Paco, y que a lo tonto a lo tonto no para de darse el lote con el que será el futuro padre de mis hijos (adoptivos, mi preciosa chinita y un pequeño ruso): Lucas.
Me marcharé a Madrid, ella quedará desfiguarada y tendrán que sacarla de la serie, y entonces, en su entierro (porque en la ficción dirán que ha muerto de una sobredosis de coca, que es la chuche favorita de los adolescentes de ahora) yo acudiré como la compañera de instituto que hasta el momento no ha aparecido pero que se revela ante el espectador como una de las mejores actrices de la serie. Y lo más importante, se revela ante Lucas como una impresionante adolescene, de exóticos rizos y colmillo afilado de la que se enamora en el acto. Ella (o sea yo) que es mu buena, se acerca a él para consolarlo. Y claro, surge el chispazo. Es instantaneo. Los guionistas se dan cuenta muy pronto que la subida histórica de audiencia de la serie no se debe a otra cosa que al romance que Lucas y yo, que en la serie me llamaré Asia, estamos empezando, Así que en cada capítulo empiezan a reservar al menos veinte minutos a intercambios de mirada, sonrisas, y mucho beso, abrazo y tocamientos (sé que esto no le gustará a mi lector en la sombra). Como protagonizaremos muchas escenas juntos, Lucas y yo empezaremos a quedar en nuestras horas libres para ensayar y conseguir que cada beso sea digno de una serie como esta, algo que no nos costará mucho, la verdad. Entonces lo que al principio sólo era ficción, se hará realidad. Y él me dirá que me ama, y lo hará sin seguir guiones, porque su amor será verdadero, igual que el mío. La fama no marchitará para nada la inocente pasión desenfrenada que hay entre los dos, y él a pesar del tiempo, me seguirá mirando con esos ojillos que son capaces de atravesar rayos catódicos y llegar, como hace ahora, hasta el fondo de mi corazón roto, pero en vías de restauración...

Seré feliz, con él. Tendré mi final de cuento y de película (yo que peliculera soy) y ni siquiera el Tiempo podrá destruirlo. Venceré. Seré libre, y tendré a mi lado al tio bueno, más buenorro de la televisión y de España entera. Seré la envidia de todas y de todos, y para culminar un año de existos en lo personal y en lo profesional (al poco daré el salto a la gran pantalla). Lucas y yo iremos juntos a los Goya. Yo luciré un vestido que ni la Kidman (vale, llevaré tacones) y volveré a ser la envidia de todas y de todos... Pero sobre todo tendré a mi lado a alquien que sea capaz de quererme con mis múltiples defectos, y que cada mañana me mire a los ojos y me diga: Esta es mi elección, elijo estar contigo porque es lo que quiero y no porque haya cualquier otra circunstancia que lo favorezca.
Me dará un beso en la frente, e iremos a preparar el desayuno de nuestra chinita y de nuestro ruso...
Que así sea.
pd, sé que la foto no es buena, pero se aprecia la belleza de mi amado, o no?

4 comentarios:

Zarzamora dijo...

Jajaja y jajaja. Eres única pa inventarte un desenlace de tal calibre. Y ya puestos, ahora puedes hacer segunda parte: el rusito os da disgustos en el cole, tienes que ir a hablar con la profe, que no es otra que Belén Rueda hiper mega guay con sus cabellos extra largos rubios, que te confiesa que lleva detrás de Lucas desde tiempos inmemoriales, y que ese fue el verdadero motivo por el que pensó en el divorcio. Te envidia, se come las uñas de los pies cuando piensa en lo que estaréis haciendo cada noche, y cada mediodía, y cada mañana al despertar. No te aguanta, te habla de la perfección, esa que tú posees, no lo resiste. A Dios gracia que te percatas de su jugada; está moviendo su pierna izquierda (tapada por una mesa de camilla)y empuja algo ¿qué es? ¿de qué se trata? Cualquier persona lo hubiera dejado pasar, un tic en la pierna, no más, pero tú no, tú sabes lo que pretende porque te viste en su misma situación: quiere tirarte una garrafa de aceite hirviendo!!!! Nooooo, pobre Lucas, otra vez le quitarían a la chica de sus sueños por el aceite de oliva!!!! Menos mal que te has dado cuenta y con un movimiento sutil se la quitas de detrás de la mesa y se la tiras a esa cabellera super mega suave. ¿Qué pasa después? Pues que los hombres de Paco te pillan y te investigan. Descubren que eres tú la que también causó el drama de su serie y deciden ponerte a disposición judicial. Detención preventiva. Lucas no lo soporta, no quiere vivir si no es despertando cada mañana con el suave silbido de tu respiración acariciándole la nuca mientras duermes, así que decide...Ahora a por la tercera parte, Patriice, toda tuya.

Jose dijo...

oy, oy, oy! Desde luego que los andaluces pa estas cosas de invenar historias surrealistas somos únicos. Es algo que siempre hemos comentado mi querida Vivalacallelamina y yo cuando empezamos a añadir detalles de mearte de risa a algo que en prinicipio sólo era un comentario. Me he meao de risa, maris! tanto con el post (a partir de ahora en un acto de radicalidad propia de la R.A.E., lo llamaré "artículo". A ver si e sale) como con el comentario. A mí es que me duele la cabeza ahora mismo pero prometo, si así se me permite, darle una tercera parte a esta historia en mi blog indicando Viene del artículo "A qué huelen las nubes?" y su comentario ( y su princesa!!!) del blog de pAtriice (aquí figuraría la dirección). A ver si seguimos meándonos de risa. Prometo llevar el surrealismo apuntado a niveles insospechados. Como ya dije, para eso los andaluces somos únicos.

Besos.

P.D. Estoy encantado de la vida con el comentario que te ha dejao Vivalacallelamina. Mira por donde esto os va a dar la oportunidad de conoceros mejor después de tanto tiempo viviendo tan cerca.

Manuel Escobar dijo...

dios mío, esto se ha convertido en un blog porno, ampáranos señor!!!

Atreyu dijo...

Imagínate una noche húmeda con Ruffalo y el Luquitas... A lo mejor te encuentras a uno de ellos en mi boda...