domingo, noviembre 05, 2006

Héroe


Bueno, bueno… me he dado cuenta de que hacía tropecientos post que no colgaba una fotillo en esta Negra (tirando para azul cielo) Espalda del Tiempo, y ahora que echo un vistazo rápido al blog, lo veo amazacotado (como decía la Mariajo de Latín y Griego), un poco triste, con una clara falta de color y en fin, repletito de letras. Me recuerda a las dobles (reportajes de dos páginas para el resto de mortales no periodistas) que cada fin de semana debemos dejar religiosamente en la carpeta roja con elastiquillo, sita en el primer cajón de la mesa del redactor jefe… Así que, para abrir una nueva etapa en el desierto de minutos y segundos (bien aprovechados) he elegido una foto que me gusta mucho.


Me gusta el brillo especial con el que aparece la rebeca… Me gusta pensar que es como el traje de un super héroe de cómic y me gusta que mi rostro quede oculto en las sombras, rodeándome así de un misterio impropio del personaje que represento cada día, cuando pongo el primer pie en el suelo de mi dormitorio.
Esta es la noche de difuntos (sí, publico con retraso, perdonen), y no sé si es costumbre pedir deseos… si no, me da igual, yo lo voy a pedir. Voy a encender una vela, voy a cerrar los ojos y a colocarme un antifaz en la cara… y cuando comience a entrar la fría brisa de la Ría por la ventana de mi dormitorio desearé ser un héroe o una heroína, en todo caso (que el deseo no lleva incluido el cambio de sexo).
Mi traje será similar al de esta foto, y andaré por las calles como Bruce en ‘El elegido’ conociendo de un solo roce el trágico destino de cada persona, e interviniendo para evitarlo.
Por supuesto, podré volar y recorrer 78 kilómetros en un segundo para asegurarme de que mi sobrina duerme plácidamente en su cama de noventa, que tan grande se ve todavía para ella. Oiré el sonido de su respiración y cuando la sienta tranquila y en paz, retomaré el vuelo y seguiré rumbo al sur.
Haré un alto en el Giraldillo, y continuaré mi particular vuelo (sintiendo el aire frío rajándome la cara- me encanta.) hasta la ventana de un octavo para comprobar también que mi príncipe de afiladas cejas y pómulos perfectos está a salvo.
Luego el camino de vuelta. La retirada del traje, no sin antes, hacer una última escala en mi ruta de super woman. En el Muelle de la Riotinto Company. En la planta superior. Respirando el aire frío. Viendo mi propio reflejo en la Ría, y recuperando fuerzas para, al día siguiente, volver a salvar al mundo.

3 comentarios:

Zarzamora dijo...

Como veo que la recogida va a ser al alba, te pido un favor: ¿me traes unos churritos a Plaza de Armas? Es que me apetecen tanto, tanto, y en mi cafetería, donde ya me ponen el cola cao FRÍO con media de york y mantequilla cuando me ven cruzar el semáforo no los tienen. Lástima.

Raquel Rendón dijo...

Qué hermoso viaje a través del enigmático espacio-tiempo! Me ha encantado este post.

Amm, y de camino, a ver si te pasas por la penúltima y nos vamos, que está un poco escasito de visitas, eh?

Uy, uy, uy, hay tormentas. Un besazo.

Pedro dijo...

Yo tb kiero ser un super-héroe!
Y volar y hacer todas esas cosas que hacen los super-héroes. Aunque estoy convencido de que llegaría un momento en el que me plantearía si relamente es bueno que yo actue para cambiar el destino de nadie... Igual el Buen Dios me apunta con su dedo terrible y me dice: Y tú que haces metiéndote donde no te llaman? Y yo: Jeje. Ups...

Aparte el trabajo de super-héroe es mu duro y no está nada reconocido. Basicamente porque como uno no puede desvelar su identidad pues nadie te va a parar por la calle pa decirte, oye que enhorabuena por el incendio que apagaste ayer y la fusión del nucleo de aquella central nuclear que evitaste el viernes pasado... O sea que no, que he cambiao de opinión, que yo lo que quiero es volar y punto. Sin verme por ello obligao a salvar a la humanidad. Aunque ello signifique renunciar a un traje tan mono como el tuyo, amore. Pero, ¿qué le vamos a hacer? No se puede tener todo en esta vida.

Besos.