lunes, diciembre 04, 2006

Compacta y potente.
Dijo el doctor. El diagnóstico era claro.
Pero no lo entiendo…
¿Qué no entiende?
Pues como puedo tener instalada en mi cuerpo una bala de semejante calibre y seguir con vida.
A veces ocurre. Se llama sobrevivir. Supervivencia. Usted lleva sobreviviendo seis años.
¿Seis años?
Ajá.
¿Y donde dice que está?
Justo aquí (señalando). En un lugar indeterminado entre su estómago y su corazón. ¿Le molesta?
No.
Eso es porque es compacta. ¿La siente?
Sí, creo que sí.
Eso es porque es potente.
Doctor, dígame, qué puedo hacer para extraerla.
El caso es complicado. Su cuerpo la ha asimilado tan bien que sacarla podría ser perjudicial para su salud. Incluso peligroso, si me apura.
¿Peligroso?
Ajá.
¿Y entonces? ¿Me está diciendo que siga sobreviviendo el resto de mi vida con una bala compacta y potente en mi cuerpo?
Bueno, es la opción más sensata.
¿Y qué sería lo insensato?
Pensar que si conseguimos extraerla usted viviría mejor…
Pero me acaba de decir que por culpa de esta bala yo sobrevivo.
Sí. Pero su supervivencia es ya vida para usted. No sé si me explico.
¿Pretende que continúe siendo un desgraciado ahora que lo sé?
Por qué no. Sólo tiene que continuar como hasta el momento. No preocuparse por nada. Dejarse llevar por lo que eligió.
¿Lo que elegí dice?
Ajá.
Pero si yo no sabía nada.
Hombre, algo sospecharía. Una bala compacta y potente penetra en su cuerpo y usted no se da cuenta de nada. ¿Pretende que me trague ese cuento?
Oiga, yo no pretendo nada, excepto que me cure.
Lo suyo no tiene cura.
¿Me va a dejar morir?
Yo no lo expresaría de esa forma.
¿A no? Y cómo lo haría. Dígame, siento curiosidad.
Simplemente, le aconsejo que deje de comportarse como un crío y asumir que esa bala ya forma parte de usted.
Pero sería más feliz si no la tuviera…
Me temo que eso es imposible. Una vez la ha tenido, no importa que deje de tenerla, será como si continuara teniéndola.
¿Y entonces, qué opciones tengo?
Ya se lo he dicho.
¿Sobrevivir?
Ajá.

4 comentarios:

Pedro dijo...

Qué me ha gustado!!!

Ahora un pregunta de esas coñazo: Es tuyo? No porque dude de tu capacidad sino porque me parece muy... diferente.

Ay esas balas metidas dentro y enraizadas en nosotros hasta tal punto que retirarlas puede resultar peligroso para nuestras vidas!!!!

Cuántas interpretaciones se le puede dar a esto!

Besos mi amor, mi vida, mi tessssoro.

Patriice dijo...

es mío, es mío...

La Mala Vida dijo...

Cuando seas mayor te contaré una asombrosa historia de una bala metida en el pecho, que si se saca, mueres, pero que te hace morir lentamente por estar ahí. Dulce veneno, por otra parte. ¡Cómo cuesta sobrevivir! Pero hay que hacerlo.

Anónimo dijo...

También me ha gustado mucho. Tendré que pasear también por aquí si hay pequeñas cosas buenas como ésta.
Antonio